domingo, 9 de enero de 2011

Ficción para el verano

En estos momentos en que se preparan las actividades para las vacaciones, la lectura es siempre muy importante. Y en esta categoría, la ficción ocupa un lugar de privilegio.
Luego de un año de trabajo serio y concienzudo, la ficción es necesaria porque nos hace soñar, nos muestra mundos que jamás conoceremos y consecuentemente nos vuelve a ese maravilloso espacio infantil de la imaginación y la fantasía.
Para este verano 2011, recomiendo leer EL MERCURIO. Como en los tiempos de Dostoievski, diariamente y en solapados capítulos nos cuenta la historia de un reyezuelo, su reino y todos sus cortesanos. Un reyezuelo megalómano y narciso que tiene muy buenas ideas y que también, con un talento sorprendente, es capaz de implementarlas, aunque en verdad hace pasar como suyas ideas y obras de monarcas anteriores, promete cosas que luego no cumple, es ignorante, superficial e irreflexivo. Pero la pluma mágica del autor de esta ficción nos hace creer que todo lo derecho es al revés. A la megalomanía le llama emprendimiento, al narcisismo coraje, a la superficialidad e irreflexibilidad capacidad de gestión; y a la mentira..., bueno aqui radica la genialidad de la publicación, porque con un talento insuperable en su escritura nos confunde, y como en un sueño terminamos sin saber que es lo cierto y que es lo falso. Nos perdemos en el origen de la historia y nos dejamos llevar por la habilidosa pluma, que como en la mejor de las ficciones nos atrapa y nos hace viajar hacia un mundo desconocido. Como consecuencia, las cosas de la vida diaria parecen cambiar de color, y todo se hace parecido a un reino de fantasía, tranquilidad y bondad. Y así, poco a poco, todos nos vamos convirtiendo en niños.

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