jueves, 18 de noviembre de 2010

Eterno retorno II

En una entrada anterior hablamos del concepto nietzscheano del Eterno Retorno. En este tiempo infinito las fuerzas finitas se reordenan y vuelven a tomar una misma forma, y así retornan, para nuestro asombro y perplejidad.
La explotacion de las salitreras por capitalistas extranjeros entre 1889 y 1920 trajeron un gran auge económico al Estado de Chile producto del impuesto que se cobraba a las exportaciones. El optimismo era tal que incluso en algunos periodos se llegó a suprimir el impuesto a la renta.
El resultado es conocido: se inventa el salitre sintético y Chile se encuentra sin haber sido capaz de construir una industria nacional sustentable en el tiempo y que no dependiera solamente del salitre. Chile no era el pueblo de Chile; era más bien ese grupo de poderosos que descendían de los Encomenderos.
El retorno de los mismos y sus mismas conductas es evidente.
Hoy,en el 2010, 28 deciden por 17 millones. Y deciden pensando en ellos. Lo que es bueno para mí, es bueno para los demás. ¿Y si así no fuera? El poder de los nuevos encomenderos es implacable.
El Eterno retorno nos demuestra que en nuestro Chile, el poder sigue estando en manos de personas sin visión ni sabiduría. Hay países desarrollados con la misma cantidad de años de historia independiente que Chile, y sin embargo una y otra vez--en un maldito y trágico eterno retorno--esos pocos encomenderos resuelven el futuro del país a espaldas de la mayoría.

miércoles, 10 de noviembre de 2010

El Mago Merlín

Se cuenta que el mago Merlín, ya siendo muy viejo, se enamoró de una mujer-bruja más joven que él. El  resultado: terminó encerrado en un árbol. Se dice que aún está ahí, esperando ser liberado. Hay otra versión para explicar su encierro: fue un acto voluntario al constatar el devenir de la humanidad.
El Rey Arturo y su mujer Ginebra vivían en relativa tranquilidad hasta que apareció Lancelot y rompió el precario equilibrio: ambos, Ginebra y Lancelot se volvieron amantes. Lancelot, siendo acusado por esta relación, se batió a duelo para probar su inocencia. Naturaleza, moral y ética eran una sola, por lo que aquél que mentía debía ser derrotado. Merlín sabía ésto y esperaba la derrota de Lancelot. Desafiando todo pronóstico y toda ley, Lancelot venció. La mentira se impuso. Desde ese momento, el mundo dejó de pertenecer a dioses y magos, quienes sin equivocarse daban unidad y verdad a todas las acciones humanas. Desde ese momento, el mundo empezó a pertenecer a los hombres, quienes aprendieron como engañar a la naturaleza y a la humanidad. Hasta entonces verdad y justicia eran una sola; ahora lo justo podía estar fundado en una mentira o la mentira podía engendrar una verdad. (Esta muerte de Dios fue percibida varios siglos después por un hombre que nació en Alemania) En ese momento Merlín vio, entendió y se dió cuenta que de ahí en adelante, él sobraba. Los hombres no lo necesitarían más. La justicia no es justa, dicen los jueces. Y no puede serlo, ya que está hecha por los hombres.
A veces algunas sombras de Merlín nos visitan, y fieles al original, terminan recluyéndose, exiliándose, desapareciendo ya que los hombres no pueden soportar un espejo que les devuelva la imagen de su pequeñez y mediocridad.

martes, 9 de noviembre de 2010

Robar Escena

En el mundo de los actores de teatro existe el concepto de "robar escena".
A diferencia del cine, donde el ojo del espectador sólo puede ver lo que la edición final selecciona, en el teatro, la audiencia tiene el cuadro completo con todos los actores en escena. Si bien es cierto que, entre otras cosas, la labor del director es guiar la mirada del público poniendo más énfasis en un personaje que en otro, al final es el espectador el que decide lo que mira.
Por un lado, un buen actor casi siempre "robará escena" por cuanto el espectador siempre se sentirá atraído por mirarlo. Por otro lado, un mal actor hará cosas desmedidas, disonantes, arrítmicas, fuera de contexto con tal de ganar la mirada del público y así "robar escena". El primero puede robar escena sin quererlo y sin saberlo; el segundo, lo hará a propósito desnudando así su mediocridad, inseguridad y falta de talento.
Cuando el actor roba escena a propósito, lo que hace no es sólo desviar la atención de la mirada del público hacia su persona, sino que también desvía la mirada y la atención de la historia que se cuenta sobre el escenario. El trabajo de los actores es un trabajo en equipo, por lo que cada uno cumple una determinada parte, lo mismo que una pieza en un reloj. Así, todos juntos cuentan una sola historia donde cada uno asume un rol distinto en diferentes momento. En un minuto uno de ellos será el protagonista para luego tener una posición más secundaria. El buen actor sabe esperar su momento; el mal actor siempre necesita que todo momento sea su momento, quiere actuar todos los roles, como si no necesitara a nadie más. Esta actitud lleva de manera indefectible al fracaso de la obra, arrastrando a todo el equipo de trabajo con él. Al robar escena, el actor desvirtúa el trabajo de equipo, evidenciando egoísmo, narcisismo y pobreza espiritual. En definitiva, necesita robar todos los momentos para si mismo.
Marcelo Bielsa demostró tener todas las virtudes de un buen actor. Robó la escena nacional sin proponérselo, y aún así, siempre supo cuando asumir un rol secundario.
Sebastián Piñera ha demostrado tener todos los defectos de un mal actor. Roba escena deseperadamente, siempre queriendo ser el protagonista de todo y de todos, con el único resultado de arruinar todas las historias en que participa.

lunes, 8 de noviembre de 2010

Eterno Retorno

Una de los conceptos más misteriosamente atractivos de la filosofía moderna es el del Eterno Retorno, concebido por Nietzsche en el Siglo XIX. La fuerza que existe en el universo es finita, y el tiempo es infinito, por lo que estamos condenados a que las cosas se repitan no una, sino muchas veces, hasta el infinito.
Poco tiempo antes del Golpe de Estado de Septiembre de 1973, Augusto Pinochet, Comandante en Jefe del Ejército, nombrado por Salvador Allende, Presidente de la República, le había jurado lealtad a su superior jerárquico, el mismo Presidente de la República. Se dice que incluso el Presidente le habría comunicado a su dirigido sus planes para dar una salida a la crisis política que se vivía. No sabemos lo que el subalterno le dijo, pero sí sabemos lo que no le dijo; ya que de habérselo dicho, el Presidente habría tomado las medidas para evitar lo que luego sucedió. Y así, el Golpe lo pilló de sorpresa
Hace pocos días atrás, Harold Mayne-Nicholls, presidente de la ANFP, le comunicó a Jorge Segovia, Presidente de Unión Española, su programa de trabajo con miras a la votación que se aproximaba, toda vez que la palabra (es decir, el voto) de éste último había sido empeñada.  No sabemos lo que el subalterno le dijo al presidente, pero sí sabemos lo que no le dijo; ya que de habérselo dicho, el presidente de la ANFP habría tomado las medidas para evitar lo que luego sucedió. Y así, el golpe lo pilló de sorpresa.
La idea del Eterno Retorno nos deja perplejos y nos aterra cuando constatamos que la piedra con la que tropezamos puede recuperar su existencia.